Es una de las rocas emblemáticas del valle. Muy distintiva e impresionante dependiendo del ángulo de observación, aunque esta percepción se desvanece rápidamente al iniciar la escalada; en ese momento, surgen todos los elementos típicos de una escalada sencilla (repisas, usuras, etc.), restando la impresión inicial. Una serie de hermosos itinerarios, bastante rectilíneos, atraviesan sus perfectas fisuras y espolones, ofreciendo una escalada técnica y de dificultad media/baja, ideales para perfeccionar habilidades y adquirir práctica en el montaje de reuniones y la colocación de fisureros y friends. El equipamiento de la mayoría de los itinerarios es algo aéreo y será conveniente complementarlo adecuadamente. Todos son recomendables, pero se debe destacar la alta exposición en algún tramo de la vía Josetxu Taranco.