Es fundamental recordar que estamos en una propiedad privada y que contamos con el permiso del dueño para escalar, ya que es su hogar. Debemos ser extremadamente respetuosos con el entorno y seguir ciertas pautas de comportamiento razonables, como: no permitir que los perros anden sueltos, no ingresar con el coche por la pista, utilizar únicamente los senderos ya establecidos, no arrojar basura, y evitar acceder al sector Sur (vías fáciles) directamente desde la derecha (atravesando los prados donde hay vacas), entre otras consideraciones.